España, Alemania y otros nueve países de la Unión Europea abogaron el pasado jueves en una declaración común por acelerar la transición climática del bloque e incluso elevar sus ambiciones para desprenderse «cuanto antes» de la dependencia en los combustibles fósiles rusos.

La carta está firmada por la vicepresidenta de Transición Ecológica del Gobierno español, Teresa Ribera, y por sus homólogos de Austria, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo, Letonia, Países Bajos, Suecia y Eslovenia.

«Pedimos a todos los Estados miembro unidad en las actuales negociaciones del paquete ‘Fit for 55’ para garantizar una aplicación ambiciosa y rápida del paquete», destacan las once delegaciones en el documento conjunto.

«Esto es clave para preparar a la UE para su independencia energética de los combustibles fósiles rusos y la única forma de abordar la crisis climática, responder al comportamiento agresivo ruso y asegurar un suministro energético limpio, fiable, barato e independiente de la UE para el futuro», añaden.

Los once socios europeos firmantes destacan que la UE ha mostrado una «unidad histórica» tras la invasión rusa de Ucrania y ha respondido con «acciones decididas», así como que el bloque debe mantener «la misma unidad y determinación» para desengancharse de los hidrocarburos procedentes de Moscú «cuanto antes» con el objetivo de «acelerar la transición verde hacia la neutralidad climática para 2050 como muy tarde».

En este contexto, celebran la hoja de ruta presentada por Bruselas a principios de marzo para reducir la dependencia energética de Rusia y añaden que el paquete ‘Fit for 55’ «es una de las herramientas clave para este proceso».

«Las negociaciones sobre el paquete, en consecuencia, deben acelerarse y las ambiciones deben aumentarse», destacan en el documento, en el que resaltan que el bloque necesita «una transición rápida hacia las energías renovables» porque son «una fuente energética segura que contribuirá a proteger a los consumidores de subidas de precios».

En la misma línea, los once países subrayan que un uso «más eficiente» de la energía reforzará los sistemas energéticos europeos y reducirá las importaciones de combustibles fósiles desde terceros países».

«Un paquete ‘Fit for 55’ ambicioso no solo es necesario para el clima, también es una respuesta eficaz a la agresión rusa y una salida de la crisis asequible y generadora de empleos», reivindican.

En el documento, las once capitales señalan que la «extraordinaria situación» actual obliga a la UE a «explorar opciones para diversificar el suministro de energía» y apuntan que esto puede conseguirse «dentro del marco de los ambiciosos objetivos climáticos de la UE y respetando el principio de evitar daños» sobre el medio ambiente.

Por último, enfatizan que un mercado energético «abierto e interconectado» es «importante para minimizar» la volatilidad de los precios en caso de problemas de suministro y destacan que un «fuerte» mecanismo de comercio de emisiones, cuya reforma es la «piedra angular» del paquete ‘Fit for 55’, sería una «herramienta efectiva» para acometer la transición verde.

 

Fuente: EuroEFE.