La ISO 50001 establece los requisitos para crear, implementar, mantener y mejorar un Sistema de Gestión de la Energía (SGEn). El objetivo es que las empresas conozcan de dónde vienen sus consumos y con ello que usen la energía de manera más eficiente, reduciendo los costos operativos y disminuyendo el impacto ambiental. Es aplicable a cualquier organización, sin importar su tamaño, sector o ubicación geográfica. Es especialmente útil para industrias con altos consumos energéticos, como manufactura, transporte, construcción, minería y servicios públicos.
Obtener la ISO 50001 establece un compromiso en materia de uso y eficiencia energética, donde tiene que haber:
- Planificación energética:
- Identificación de usos significativos de energía.
- Establecimiento de líneas base energéticas.
- Definición de indicadores de desempeño energético
Para ello es necesario:
Recursos humanos:
- Equipo interno de energía y/o responsable energético
- Asesor externo (opcional pero recomendado)
Recursos técnicos
- Monitorización (contadores, sensores, equipos de medida y control…)
Recursos Económicos
- Presupuesto para la implementación (formación, compra de equipos de medida, costes de certificación…)
- Costes operativos (tiempo del personal, mejoras energéticas, mantenimiento…)
Para ello hay que implementar:
- Plan de implantación
- Comunicación interna
- Auditorías internas
- Revisión por la dirección de los (Planes de acción…)

Las empresas que tienen que hacer auditorías energéticas por RD 56/2016 (es por ley) pueden dejar de hacer esas auditorías cada 4 años, sí implantan un la ISO 50001. Esto les va a exigir que tengan monitorizados todos sus consumos energéticos y establezcan planes de reducción de consumos de manera anual.
Para ello, tendrán que auditarse esos internamente de manera anual y cada X años una entidad acreditada confirma esas auditorías internas para que puedas seguir manteniendo esa ISO, el objetivo es la evaluación periódica para garantizar la mejora continua.
La auditoría energética se convierte en la base para definir las acciones iniciales del SGEn, proporcionando datos concretos sobre consumos y oportunidades de mejora.
La certificación de la ISO 50001 permite en la práctica no ser estrictos en la realización de las auditorias energéticas pero la redacción literal de la norma no exime de la realización de las auditorias energéticas. Algunos verificadores de la ISO 50001 solo piden que en algunas de las certificaciones anuales se incluyan propuestas de mejora de eficiencia y proyecto y seguimiento de las que se llevan a término, pero, en cualquier caso, son menos completas que las realizadas bajo el marco del RD 56/2016.
Los beneficios son:
- Reducción de costos energéticos a través de una gestión más eficiente.
- Mejora del desempeño ambiental, al reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
- Cumplimiento de normativas y requisitos legales.
- Fortalecimiento de la reputación corporativa en sostenibilidad.
- Acceso a incentivos fiscales o financieros en algunos países o sectores.
