El Parlamento Europeo y el Consejo de la UE han alcanzado un acuerdo político para armonizar la normativa del futuro mercado del hidrógeno y los gases bajos en carbono, con los que la Unión Europea busca ir sustituyendo un hidrocarburo fósil como el gas natural.

“Es un gran logro ya que impulsará el despliegue del emergente sector del hidrógeno, la transición del sector del gas hacia las energías renovables y también establece reglas para la protección del consumidor y fortalece la seguridad del suministro”, dijo en un comunicado la vicepresidenta tercera del Gobierno de España, Teresa Ribera, en representación de la presidencia española del Consejo.

El acuerdo político sobre la directiva en cuestión, que parte de una propuesta de la Comisión Europea de diciembre de 2021 y tendrá que ser validado por el Consejo y por el pleno del Parlamento Europeo, debe facilitar que la UE alcance su objetivo de convertirse en un territorio climáticamente neutral en 2050.

Un marco para el hidrógeno

Para ello, crea “un marco regulatorio para infraestructuras y mercados dedicados al hidrógeno y una planificación integrada de redes”.

“También establecen normas para la protección de los consumidores y refuerzan la seguridad del suministro“, señaló en un comunicado el Consejo, que representa a los Estados miembros en el proceso legislativo comunitario, que agregó que la parte restante del paquete, un reglamento de aplicación directa, será “acordada más adelante por el Consejo y el Parlamento”.

El pacto, en concreto, prevé una división entre los operadores de redes de transporte (TSO, por sus siglas en inglés) y los operadores de redes de distribución (DSO) para el hidrógeno, que en principio no podrán formar parte de la misma empresa aunque las capitales podrán conceder excepciones “basándose en un análisis coste-beneficio disponible públicamente”.

Contempla también las condiciones en las que podrá desconectar a los clientes, con el objetivo de protegerles “del futuro desmantelamiento de la red de gas o su reconversión al hidrógeno” e incluye provisiones para informar con suficiente antelación.

Hacia la descarbonización

También se detiene en “las necesidades específicas” de los consumidores vulnerables, si bien serán los Estados miembros los que decidan cómo protegerles y apoyarlos.

El acuerdo provisional también prevé mayor coordinación entre los planes de desarrollo de redes de hidrógeno, electricidad y gas natural, bajo la premisa de fomentar la eficiencia energética y priorizar el uso del hidrógeno en sectores difíciles de electrificar.

“Hemos garantizado que los sectores difíciles de descarbonizar, como las industrias del acero y la química, se coloquen en el centro del desarrollo de un mercado europeo del hidrógeno”, señaló en un comunicado el negociador jefe de la Eurocámara, Jens Geier.

Fuente: El periódico de la energía