Las emisiones del año pasado en el marco del Régimen Comunitario de Comercio de Derechos de Emisión (RCCDE) muestran las reducciones anuales más significativas desde que se puso en marcha el RCCDE en 2005. El principal motor es el importante avance del sector eléctrico en la descarbonización.

Los datos comunicados por los Estados miembros de la UE a 2 de abril de 2024 muestran una disminución del 15,5 % de las emisiones en 2023, en comparación con los niveles de 2022. Con esta evolución, las emisiones del RCCDE se sitúan ahora en torno a un 47 % por debajo de los niveles de 2005 y en buen camino para alcanzar el objetivo de -62 % para 2030.

La tendencia observada confirma la eficacia y eficiencia del sistema de comercio de derechos de emisión con fijación previa de límites máximos de la UE como principal instrumento político para la descarbonización de la economía europea.

Generación de electricidad: aumento significativo de la producción de energías renovables

El motor más importante del descenso récord de las emisiones del RCCDE ha sido el sector energético, ya que las emisiones procedentes de la producción de electricidad han disminuido nada menos que un 24 % con respecto a 2022. Este descenso se debe a un aumento sustancial de la producción de electricidad renovable (principalmente eólica y solar), a expensas tanto del carbón como del gas.

La recuperación de la energía hidráulica y nuclear debido a unas condiciones climáticas más favorables también ha contribuido al descenso de las emisiones, pero en menor medida.

Industria: las emisiones siguen disminuyendo

Por lo que respecta a los sectores industriales que consumen mucha energía, se observa una reducción de las emisiones de alrededor del 7% con respecto a 2022. Las reducciones de emisiones en el sector industrial son el resultado de una combinación de reducción de la producción y aumento de la eficiencia, que son visibles sobre todo en el cemento, el hierro y el acero.

Aviación: nuevo repunte de las emisiones

Las emisiones de la aviación aumentaron con respecto a 2022, en torno a un 10%. Esto es consecuencia de la continua recuperación del sector de la aviación tras el colapso del tráfico durante la pandemia de COVID19.

Fuente: Comisión Europea